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- El cuervo y el pavo real
Había una vez un cuervo que estaba celoso de la belleza del pavo real. El cuervo pensaba que si tuviera las plumas coloridas del pavo real, sería admirado por todos. Un día, el cuervo encontró algunas plumas de pavo real en el suelo y decidió pegárselas a su propio plumaje. Con su nuevo “traje”, el cuervo se unió a un grupo de pavos reales, esperando ser aceptado.
- Ananda
Me gusta leer este cuento cuando creo que me estoy "olvidando" del verdadero significado del Yoga.
- Ana y el Cliente Maleducado
En un pequeño café de la ciudad, trabajaba Ana, una joven camarera conocida por su amabilidad y paciencia. Un día, un cliente entró y, sin siquiera saludar, exigió su café con un tono brusco. Ana, con una sonrisa, le sirvió el café rápidamente.
- El papel arrugado
Contaba un predicador que, cuando era niño, su carácter impulsivo lo hacía estallar en cólera a la menor provocación.
- ¿Su nombre?
Cierto día, un conferencista acostumbrado a solicitarle a sus oyentes que le remitieran sus dudas o preguntas por escrito, recibe, al terminar de dictar una conferencia, un papel donde aparecía la palabra idiota.
- El estómago y los pies
Un día, mientras un hombre caminaba, sus pies y su estómago comenzaron a discutir. Los pies, orgullosos, dijeron:
- Reflexión
Una reflexión que nos invita a ser humildes en el trabajo es la siguiente:
- LA METÁFORA DEL CARRUAJE
Una persona se levanta un día y se encuentra con un regalo: es un precioso carruaje estacionado frente a la puerta de su casa. Entra en él y se da cuenta que todo está diseñado a su medida, todo es muy cómodo y no hay lugar para nadie más.
- Los gemelos opuestos
Un relato de autor desconocido cuenta que un hombre acaudalado tenía dos hijos gemelos de signo contrario. Desde el mismo día en que nacieron, eran tan diferentes que nadie podía creer que fueran hermanos.
- El cojo y el ciego
Este cuento nos narra la historia de dos vagabundos que vivían en un bosque y competían entre ellos por las limosnas de la ciudad. Un día, un incendio arrasó el bosque, y los dos se vieron obligados a colaborar para escapar.













